Jueves, 29.09.2011
Hoy por la mañana ya había niebla, la típica niebla de Constanza en otoño. Porque ya estamos en otoño, aunque algunas tiendas quieran saltar de estación y colocarse directamente en la navidad, pues ya han empezado a cambiar los estantes y a colocar los adornos de navidad. ¿Cómo se puede vender decoración navideña o dulces típicos de estas fiestas ya en septiembre? Cuando acaba de empezar el colegio, aún no se han terminado de caer las hojas de los árboles, todavía hay días calurosos para ir de manga corta y queda un mes para Halloween, que tendría que ser lo próximo en los escaparates. Pues no, los comerciantes van más allá y como saben que nos gusta mucho la navidad quieren que la disfrutemos por más tiempo, aunque también existe la posibilidad de ganar más kilos al poder comprarse ya ese chocolate y esos dulces que sólo aparecen para estas fechas. De todas formas, desde que hace unos años vi que la lotería de navidad ya se comenzaba a vender en verano en los meses de julio, agosto, saltos de estaciones como este no me sorprenden ya tanto.
Bailamos, cantaron, porque yo no conocía las letras e incluso seguimos alguna que otra coreografía con un video proyectado en la pantalla. Parecía una convención de granjeros que celebran la cosecha de la cebada, quizás sea ese el trasfondo histórico de la Oktoberfest. Y entonces todos a una levantando las jarras de cerveza, haciendo chocar el cristal, y gritando “Prost”.
http://www.zaragoza.es/ciudad/vistasciudad/webcam_Virtual
La navidad sube puestos.
Hoy por la mañana ya había niebla, la típica niebla de Constanza en otoño. Porque ya estamos en otoño, aunque algunas tiendas quieran saltar de estación y colocarse directamente en la navidad, pues ya han empezado a cambiar los estantes y a colocar los adornos de navidad. ¿Cómo se puede vender decoración navideña o dulces típicos de estas fiestas ya en septiembre? Cuando acaba de empezar el colegio, aún no se han terminado de caer las hojas de los árboles, todavía hay días calurosos para ir de manga corta y queda un mes para Halloween, que tendría que ser lo próximo en los escaparates. Pues no, los comerciantes van más allá y como saben que nos gusta mucho la navidad quieren que la disfrutemos por más tiempo, aunque también existe la posibilidad de ganar más kilos al poder comprarse ya ese chocolate y esos dulces que sólo aparecen para estas fechas. De todas formas, desde que hace unos años vi que la lotería de navidad ya se comenzaba a vender en verano en los meses de julio, agosto, saltos de estaciones como este no me sorprenden ya tanto.
Lunes, 03.10.2011
Fin de semana en la Oktoberfest.
El sábado a eso de las ocho de la tarde, porque aquí estas cosas empiezan antes y acaban antes que en España, mi novio y yo nos fuimos con unos amigos que vinieron a pasar el fin de semana a ver la Oktoberfest en Constanza, Alemania.
Es un recinto ferial con dos carpas y para entrar en las carpas tienes que comprar un pin que cuesta cuatro euros sin derecho a bebida. Era ya de noche y la niebla se había vuelto espesa dándole al lugar un tinte algo misterioso. Los cuatro seguidos por mí entramos en una de las carpas pensando que nos colábamos porque había un grupo numeroso de gente en la entrada fumando, está prohibido fumar dentro de la carpa. El lugar estaba a rebosar y pronto tuvimos que empezar a quitarnos cazadoras, chaquetas y jerséis. La mayoría de la gente, tanto joven como gente más adulta vestía el traje típico. Los hombres pantalones de cuero con tirantes, botas de montaña y camisas de cuadros. Y las mujeres lo que se llama “Dirndl” un vestido de colores alegres con un generoso escote. No vi dos iguales en toda la carpa, cada Dirndl era único, de colores verdes, rojos, rosas, azules… con estampados florales (especialmente con la flor de la edelweiss) a cuadros, combinaciones de colores estridentes, otras más discretas y algunos realmente preciosos que debían haber costado bastante. El vestido en sí es sin mangas y debajo llevan una camisa blanca de manga corta, y sobre el vestido y jugando con los colores, un delantal. Y creo que también es típico llevar el pelo recogido con trenzas.
Lo primero que hicimos fue ir a comprar una jarra de cerveza. En el medio de la carpa estaban dispuestas mesas de madera con sus respectivos bancos, no había un solo sitio libre, al fondo el escenario con la orquesta, una pantalla colgaba del medio del techo para ver mejor a los músicos y a los lados de la carpa estaban los puestos de bebida y comida. De vez en cuando te cruzabas un camarero cargado de jarras o con una bandeja de madera llevando platos con carne y comida típica. Las jarras de cerveza, que era lo que la mayoría bebía, eran de un litro. Ya las había visto otras veces, pero un litro de cerveza como si de un vaso de agua se tratase, siempre sorprende. Es más, creo que en una tarde la gente bebía más cerveza que agua en un día entero. Porque lo normal no es beberse sólo una, sino varias, además a algunos no les dura una jarra llena ni quince minutos. ¡La gente debe venir con mucha sed a la Oktoberfest! Con excepción de una conocida que nos encontramos que me dijo que llevaba dos horas con la misma jarra de cerveza.
A mí la cerveza no me emociona demasiado como para beber un litro y me compré una Pepsi. Más tarde tuve que sujetar la jarra de mi novio porque se iba al baño, que por cierto estaban bastante limpios, sólo estaba llena por la mitad y el poco rato que tuve que sostenerla, con las dos manos por supuesto, fue suficiente para que me doliera luego la mano. Es increíble, pero esto forma parte del ambiente y bebas o no bebas te contagias de la atmósfera, de la alegría y bailas al son de la música.
La banda estaba compuesta por una mayoría de trompetas y saxofones y cuando tocaban la gente que estaba sentada en los bancos se subía en ellos con sus jarras de cerveza y bailaban. Yo le pregunté a mi novio “¿y no se ha caído alguien alguna vez?” porque entre la estabilidad de aquellos bancos de madera y el equilibrio que se puede mantener con alguna que otra cerveza, puede pasar de todo. Sin embargo no vimos ninguna desgracia de este tipo.
Bailamos, cantaron, porque yo no conocía las letras e incluso seguimos alguna que otra coreografía con un video proyectado en la pantalla. Parecía una convención de granjeros que celebran la cosecha de la cebada, quizás sea ese el trasfondo histórico de la Oktoberfest. Y entonces todos a una levantando las jarras de cerveza, haciendo chocar el cristal, y gritando “Prost”.
Miércoles, 12.10.2011
Fiestas del Pilar 2011.
Hoy es el día del Pilar en Zaragoza. Felicidades a todas las Pilares, hoy es vuestro día. Aquí en Suiza hace fresco, aire y está parcialmente nuboso como diría el del tiempo. Bueno, algo más que parcialmente porque no se ven los rayos de sol, al contrario del maravilloso y soleado día que aparece por la webcam del ayuntamiento de Zaragoza. Ya puedo imaginarme a todos los baturricos y baturricas alegres, contentos y deslumbrantes caminando por las calles del centro rumbo hacia el Pilar, hacia esa virgen que a estas horas, las 13h, ya está casi repleta de flores. Y si cierro los ojos, puedo ver los bares del Tubo repletos de conversaciones, risas y algarabía. Puedo incluso sentir el olor de los calamares, el queso, las tapas de diseño, el olor de las alpargatas de cáñamo pisando el asfalto y de ese breve cierzo que barre las nubes para que el día sea espléndido. Y si me concentro un poco más puedo hasta sentir la fina tela de los mantones con sus flecos colgando. El aire impregnado del aroma de las flores y el sonido de las castañuelas nos envuelve y nos recuerda que son las fiestas del Pilar. Vuelvo a abrir los ojos y me encuentro con el mismo paisaje de antes, frío, oscuro para la hora del día, vacío, silencioso.
http://www.zaragoza.es/ciudad/vistasciudad/webcam_Virtual
No hay comentarios:
Publicar un comentario