Bautizo multilingüe

Domingo, 23.10.11

En Alemania bautizar a los recién nacidos es algo común, como en muchos otros países, sin embargo, aquí la importancia es tal que hasta parejas que no se han casado por la iglesia porque no comparten creencias religiosas, bautizan a sus hijos, como si quisieran darle una oportunidad a su descendencia para poder introducirse más tarde en el mundo católico, que es el que he podido observar. Pues, en este país las religiones son de lo más variadas, y uno puede estar invitado a una boda tanto católica como protestante.
Pero siguiendo con el tema de los bautizos, ayer estuve en el de la hija del hermano de mi novio. Se celebró en Suiza, Zúrich, en una iglesia católica dirigida por curas de habla inglesa de distintas nacionalidades. El que ofició ayer la ceremonia era de Kenia.
En el bautizo sólo estábamos familiares y algún amigo de la pareja. El hermano de mi novio está casado con una italiana. Así que, una línea de bancos estaba ocupada por los padres de ella, su hermano y algún tío y tía, hablando en italiano; en la fila de detrás estaba la familia de él hablando alemán, conmigo en medio oyendo italiano por delante, compartiendo comentarios en alemán con la persona que tenía al lado y pensando en español que las fotos no me estaban saliendo muy allá por la falta de luz, pero que el mural del fondo de la iglesia era precioso; y finalmente, alguna fila más atrás estaban los amigos de la pareja con sus hijos: algunos hablando italiano, otros inglés y algún que otro suizo.
La ceremonia en su totalidad fue en inglés, de la que yo creo que pocos pudieron seguirla, pues estoy segura que ni los padres de ella, ni los padres de él entendieron una sola palabra. Incluso el folleto de la misa era en inglés. Yo sonreía en mi interior pensando, qué mezcla lingüística es esta tan divertida, y a la vez era de las pocas que me reía con los comentarios humorísticos del cura, que hizo la misa muy entretenida. Mientras tanto, los niños corrían entre los bancos, alguno incluso subió las escaleras del altar y sea cual fuere su lengua materna, todos hacían lo mismo, chillar y corretear, claro que, se podían enterar de la ceremonia mucho menos que los adultos.
La bautizada se quedó dormida a los pocos minutos de empezar con el ritual y ya sólo volvió a abrir los ojos cuando hubo terminado y era el momento de hacer fotos. Mi novio, era el padrino y como tal una de sus tareas fue encender la vela en honor de la niña bautizada. Esto sí que parece ser típico de Alemania. Para el bautizo se encarga decorar una vela con el nombre del bautizado que se enciende en la ceremonia, de una de las grandes velas próximas al altar, y se mantiene encendida hasta el final de la misa.
Ya al final, se rezó un padre nuestro en inglés y los únicos que lo recitaban eran el cura y los padres de la pequeña, que tampoco debía saber de qué iba la cosa, pero que muy pronto comenzará a decir sus primeras palabras y ¿cómo serán, en italiano, en alemán quizás, suizo, o en inglés?

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